España volvió a silenciar a Francia. La Roja ganó 2-0, se clasificó para la final del Mundial 2026 y dejó señalados a Kylian Mbappé y Michael Olise, las dos figuras francesas que nunca consiguieron conectarse ni cambiar el destino de una selección que partía como favorita.

Francia tenía velocidad, talento y una de las delanteras más temidas del torneo. Sin embargo, cuando llegó el partido más importante, sus estrellas desaparecieron. Mbappé quedó aislado, Olise nunca encontró espacios y España aprovechó las debilidades de su rival para firmar una victoria tan contundente como dolorosa para los franceses.
Mikel Oyarzabal y Pedro Porro marcaron los goles del triunfo español, mientras que Pedro Porro fue elegido oficialmente como el mejor jugador del partido después de completar una actuación sobresaliente tanto en defensa como en ataque.
España golpeó primero y cambió completamente la semifinal
El partido comenzó con dos selecciones intentando imponer condiciones, pero España fue la que mostró mayor claridad con el balón. El equipo dirigido por Luis de la Fuente presionó alto, movió rápidamente la pelota y obligó a Francia a defender lejos de la portería española.
La primera gran acción llegó en el minuto 22. Lamine Yamal entró al área y fue derribado por Lucas Digne, una jugada que terminó en penal para España.
Mikel Oyarzabal tomó el balón, soportó la presión y ejecutó con seguridad para vencer a Mike Maignan y colocar el 1-0. El delantero español llegó así a cinco goles en el torneo e igualó el registro de Emilio Butragueño en 1986 y David Villa en 2010 como los máximos goleadores españoles en una misma edición mundialista.
El gol obligaba a Francia a reaccionar, pero esa respuesta nunca llegó.
Mbappé quedó atrapado y Olise nunca encontraron el partido
Francia había construido buena parte de sus esperanzas alrededor de Kylian Mbappé y Michael Olise. El capitán francés llegaba como una de las principales figuras del Mundial, mientras que Olise había sido uno de los futbolistas más desequilibrantes del torneo.

Pero contra España estuvieron completamente desconectados.
Mbappé intentó aparecer por diferentes sectores del campo, aunque casi siempre recibió lejos del área y rodeado de defensores. España evitó que pudiera correr con espacios y lo obligó a participar en zonas donde representaba mucho menos peligro.
Olise tampoco consiguió asociarse con el capitán. El extremo francés estuvo impreciso, perdió influencia con el paso de los minutos y terminó siendo sustituido en la segunda mitad.
El ataque que debía conducir a Francia hacia una nueva final mundialista se convirtió en una colección de esfuerzos individuales. Mbappé, Olise, Dembélé y el resto del frente ofensivo nunca lograron conectar para romper el orden táctico de España.
Pedro Porro sentenció la clasificación
España no se conformó con la ventaja mínima. En el minuto 58 apareció Pedro Porro para marcar el gol que terminó de destruir el sueño francés.
El lateral derecho se incorporó al ataque, combinó con Dani Olmo y definió con enorme calidad para establecer el 2-0 definitivo.
La jugada resumió perfectamente el partido: España jugando como un verdadero equipo y Francia dependiendo únicamente de acciones individuales que nunca llegaron.
Pedro Porro fue la gran figura del partido
Aunque Lamine Yamal volvió a ser determinante provocando el penal del primer gol y Rodri dominó el mediocampo, el reconocimiento oficial al mejor jugador del encuentro fue para Pedro Porro.

Además de marcar el segundo gol, el lateral español anuló gran parte de los ataques franceses por su banda, recuperó balones importantes y fue constante durante los 90 minutos.
Su actuación confirmó que España no depende únicamente de sus delanteros: cualquier futbolista puede aparecer para decidir un partido.
España jugará la gran final del Mundial 2026
Con esta victoria, España aseguró su presencia en la gran final del Mundial 2026 y quedó a un solo triunfo de conquistar su segunda Copa del Mundo.

Mientras tanto, Francia deberá conformarse con disputar el partido por el tercer lugar tras una semifinal en la que sus principales figuras nunca encontraron la manera de cambiar el rumbo del encuentro.
La Roja sigue ilusionando a todo un país y llega a la final mostrando el fútbol más sólido, colectivo y convincente de todo el campeonato.
