El Real Madrid volvió a sumar, pero dejó más dudas que certezas tras vencer 2-1 al Deportivo Alavés en un partido marcado por la tensión, los pitos y la falta de brillo.

El equipo blanco, que venía en mala dinámica, encontró el triunfo gracias a sus estrellas. Kylian Mbappé abrió el marcador con un gol afortunado que ni celebró, mientras Vinicius Jr. sentenció con un golazo desde fuera del área… y pidió perdón a la afición tras las críticas.
El Bernabéu no perdonó. Hubo silbidos para varias figuras, reflejo de una temporada que no termina de convencer. Ni siquiera la ventaja dio tranquilidad: el Alavés compitió hasta el final, recortó distancias con Toni Martínez y estuvo cerca de empatar.
Además, Eduardo Camavinga volvió a estar en el foco negativo, recibiendo una fuerte bronca del público tras su reciente expulsión en Europa.
El Madrid se mantiene segundo con 73 puntos, por detrás del FC Barcelona (79), y sigue dejando la sensación de ser un equipo irregular y desconectado.














